Mi primer coche

Cuando era niña soñaba con el momento de tener mi propio coche. Hacía dibujos en los cuadernos y me la pasaba con la cabeza en las nubes esperando tener edad para poder tener mi propio coche. Pero como dicen por ahí, la realidad siempre supera a la ficción y la felicidad que sentí cuando llegó ese momento no la puedo comparar con nada.

Recuerdo que mis padres no tenían mucho dinero para comprarme el coche más moderno, pero aun así reunieron algo de dinero y me dieron el mejor coche posible de acuerdo a sus ingresos. Era un VW usado que consiguieron en una tienda de segunda mano. Me lo regalaron cuando llegó la hora de irme a la universidad.

Yo estaba como loco de felicidad, sobre todo porque me sentía muy adulto y responsable. Ya había aprendido a conducir mucho tiempo antes porque mi padre me había enseñado y estaba listo para soltar amarras.

Ha pasado el tiempo y por supuesto que tengo otro coche mucho más sofisticado, pero nunca olvidaré la sensación de libertad que experimenté en aquel VW usado. Nada, que hoy me siento un poco nostálgico y quería compartir aquí en este blog este momento tan especial de mi pasado.