Desfile de coches

A mí me fascina el mundo de los coches de lujo. Parece como si se tratara de otra época, de un tiempo maravilloso y mágico que no nos tocó vivir. Y aunque no puedo permitirme un coche muy costoso ni antiguo ni de colección, me gusta estar al tanto de los eventos relacionados con estos vehículos de millonarios. Es mi fantasía, y con las fantasías no se puede hacer mucho, lo mejor es dejarse llevar por ellas.

Para muchas personas no hay nada como un desfile de modas, o como una competencia de caballos o una exhibición canina. Pues para mí lo que no tiene comparación es un desfile de coches antiguos. Hay tanto glamour como en cualquier pasarela de Milán o París.

Trato todos los años de conseguirme aunque sea un puesto en estos eventos para poder disfrutar de estas exhibiciones. Por suerte tengo amigos que conocen mi fanatismo y me ayudan a conseguir estas codiciadas entradas. Los coches antiguos son como obras de arte que merecen integrar una colección o estar en un museo de automovilismo.

Yo, pues me conformo con disfrutar de estos espectáculos y tener pequeñas piezas en miniatura. Artículos de colección que he adquirido a lo largo de los años.